Untitled Document
Última actualización: Ago 21, 2018

Iglesias de Panamá rechazan imposición de agenda gay de la Corte Interamericana

Increase font size Decrease font size

La Conferencia Episcopal de Panamá, el Comité Ecuménico de Panamá y la Alianza Evangélica de Panamá rechazaron la pretensión de imponer la agenda gay en América Latina impulsada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En un comunicado a la nación emitido este martes 30 de enero, los líderes cristianos señalan que ven “con profunda preocupación los planteamientos emitidos” por algunas autoridades panameña tras una opinión consultiva de la Corte Interamericana que busca “imponer a nuestra sociedad ‘nuevas nociones de matrimonio y de familia’, ajenos a nuestra realidad”. “Rechazamos los conceptos emitidos en la opinión consultiva OC-24/17 dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pues se contraponen a la enseñanza del Evangelio y al bien común de la sociedad; además porque pretende obligar a nuestros países latinoamericanos, a equiparar las uniones de personas del mismo sexo –no reconocidos ni aceptados cuando se firmó la Convención en 1969– a la sagrada institución del matrimonio que solo debe entenderse entre un hombre y una mujer”, subrayan. El texto resalta que “las opiniones consultivas como la emitida” por la Corte Interamericana, “no tienen efectos vinculantes ni obligatorios, porque se producen en procesos consultivos no contenciosos”. La Corte Interamericana publicó el 9 de enero de este año su “opinión consultiva sobre identidad de género, y no discriminación a parejas del mismo sexo”, con la que responde a una serie de consultas realizadas por Costa Rica sobre temas de identidad de género y matrimonio homosexual. Según este documento, el registro del cambio de sexo en documentos estatales “es un derecho protegido por la Convención Americana” de Derechos Humanos. La Corte exige luego que se extienda las figuras jurídicas existentes en el país “a las parejas compuestas por personas del mismo sexo –incluyendo el matrimonio”. El organismo determina también que la Convención Americana “no protege un determinado modelo de familia” y asegura que “la definición misma de familia no es exclusiva de aquella integrada por parejas heterosexuales”. La Corte alentó además a los países firmantes del Pacto de San José, adscritos a su jurisdicción, a “vencer dificultades institucionales para adecuar su legislación y extender el derecho de acceso a la institución matrimonial a las parejas del mismo sexo”. En el texto de los líderes cristianos panameños publicado este 30 de enero, se precisa que “la intención de Panamá al adherirse a la Convención, no está en concordancia con lo que ahora se establece en la opinión consultiva”. “De adoptar una opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como una disposición vinculante, se le está poniendo como un órgano supremo, cuando su naturaleza es la de un órgano subsidiario”, advierten. En ese sentido, continúa el comunicado, “el Estado de Panamá se encontraría poniendo en riesgo su soberanía jurídica y sobre todo arrebatándosele una facultad de decisión que es única del pueblo que es la fuente de todo poder”. Los líderes recuerdan además que “el artículo 4 de la Constitución Política de Panamá establece el acatamiento de las normas de derecho internacional, pero la opinión consultiva no constituye una norma”. “La promoción y la defensa del matrimonio y de la institución familiar es y será nuestra misión y preocupación permanente, no solo cuando está amenazada por sectores que quieren imponer una ideología que va contra la naturaleza humana, sino también cuando se les afecta colocándolos en situaciones difíciles para su desarrollo”. Los líderes de las Iglesias cristianas destacan también que “el matrimonio y la familia, tal cual y como se consagran en la Constitución Política de Panamá y las leyes del país, anteceden a la religión, al Estado y a sus leyes, ‘imponiéndose’ a ellos, tal cual son, en virtud de su intrínseca fuerza y belleza”. Tras recordar el deber de los padres de ser los primeros educadores de sus hijos, los líderes instaron a estar vigilantes “ante las actuaciones de nuestras autoridades, con el fin de que sus decisiones respondan siempre al sentir de las grandes mayorías nacionales y no solo en atención a un grupo minoritario de personas”. “Esta vigilancia no supone menosprecio ni discriminación a persona alguna, sino hacer valer nuestro derecho y deber ciudadano de defender lo que creemos, tal como se consagra en nuestra Constitución y en las leyes del Estado”, precisan. Para concluir, los líderes de las Iglesias cristianas de Panamá elevan sus oraciones para que “el Señor ilumine la mente y el corazón de quienes toman decisiones en nuestro país para que ante ideologías e imposiciones internacionales, defiendan con fidelidad nuestros valores éticos y morales cristianos, pero sobre todo la soberanía jurídica de Panamá”.

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

LAS MÁS LEÍDAS