
Un grupo de científicos de Estados Unidos e Israel concluyeron que rezar
regularmente puede reducir, en el caso de las mujeres, hasta en 50 por
ciento el riesgo de sufrir Alzheimer.
Los resultados,
expuestos en junio en la Universidad de Tel Aviv (Israel), apuntaron a
que la oración influye de forma notablemente positiva en el
cerebro.
De acuerdo al profesor Rivka Inzelberg, que
encabezó el estudio, “la oración es una costumbre en la que se emplea el
pensamiento, y la actividad intelectual ocasionada podría constituir
una medida de protección contra la
enfermedad”.
“Cualquier trabajo intelectual influye
positivamente al trabajo del cerebro”, señaló el
científico.
La investigación experimentó dificultades
al determinar la relación entre la oración y el Alzheimer entre
hombres, ya que el 90 por ciento de varones aseguraron rezar
diariamente, lo que imposibilitó tener una muestra
adecuada.
Sin embargo, “entre las mujeres, sólo el 60
por ciento rezaba cinco veces al día, y 40 por ciento no rezaba
regularmente, así que pudimos comparar la información”, indicó
Inzelberg.